Enfermedad periodontal: fases y cuándo hace falta un tratamiento profundo

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La enfermedad periodontal avanza en fases, desde una gingivitis reversible hasta una periodontitis con pérdida de hueso. Cuanto antes se identifique en qué fase está, más sencillo es detener su avance. En este artículo explicamos cómo se clasifican esas fases, qué signos marcan el paso de una a otra y a partir de qué punto una limpieza dental ya no es suficiente y hace falta un tratamiento periodontal más profundo.

¿Qué es la enfermedad periodontal?

La enfermedad periodontal es la infección e inflamación de los tejidos que sostienen el diente: encía, ligamento periodontal y hueso. Empieza casi siempre por la acumulación de placa bacteriana en el margen de la encía y, si no se trata, va afectando a estructuras cada vez más profundas.

Tiene dos grandes etapas: la gingivitis, una inflamación superficial y reversible, y la periodontitis, en la que la infección ya ha alcanzado el hueso que sujeta el diente y el daño no se revierte por completo, aunque sí puede detenerse.

Fases de la enfermedad: de la gingivitis a la periodontitis avanzada

La gravedad se mide, sobre todo, por la profundidad de las bolsas periodontales (el espacio entre diente y encía) y por cuánto hueso se ha perdido alrededor del diente:

Fase

Qué ocurre

¿Se puede revertir?

Gingivitis

Encía inflamada, enrojecida, sangra con facilidad. Sin pérdida de hueso.

Sí, con higiene profesional y en casa.

Periodontitis leve

Bolsas periodontales de 4-5 mm. Empieza a perderse inserción y algo de hueso.

El hueso perdido no, pero se puede detener la progresión.

Periodontitis moderada

Bolsas de 5-6 mm, retracción de encía visible, posible movilidad leve.

Requiere tratamiento activo para frenarla.

Periodontitis avanzada

Bolsas de más de 6 mm, pérdida ósea importante, movilidad dental.

Tratamiento más intensivo para conservar los dientes posibles.

 

El paso de una fase a otra no suele doler, lo que explica que muchas personas lleguen a periodontitis moderada sin haber notado más que algún sangrado ocasional. Por eso conviene comentarlo en una revisión de periodoncia en cuanto aparece, y no solo cuando ya hay molestias.

¿Cuándo hace falta un tratamiento periodontal profundo?

El tratamiento profundo, o raspado y alisado radicular, se indica cuando el sondaje detecta bolsas periodontales de 4 milímetros o más con signos de infección activa, como sangrado.

Por debajo de ese umbral, una limpieza dental convencional —que actúa sobre la superficie visible del diente— suele bastar. El raspado y alisado radicular, en cambio, actúa por debajo del margen de la encía: retira el sarro y la placa adheridos a la raíz y alisa la superficie para que la encía pueda volver a adherirse. Se realiza con anestesia local, habitualmente por cuadrantes, en dos o más citas.

¿Y si el raspado no es suficiente? La fase quirúrgica

Entre 4 y 8 semanas después del raspado se hace una reevaluación: se vuelven a medir las bolsas y el sangrado.

Si en la mayoría de las zonas las bolsas han bajado de los 4 mm y no hay sangrado, se considera que la enfermedad está controlada y se pasa a mantenimiento. Si persisten bolsas profundas con inflamación a pesar de una higiene correcta, se plantea una fase quirúrgica: se accede a la zona levantando la encía para poder limpiar en profundidad el sarro que el raspado no ha alcanzado, y en algunos casos para regenerar el hueso perdido.

Cómo se sigue la evolución: reevaluación y mantenimiento

El tratamiento periodontal no termina con el raspado ni con la cirugía si ha hecho falta. La estabilidad se sostiene con revisiones periódicas:

  • Reevaluación a las 4-8 semanas del tratamiento activo, para medir bolsas y sangrado.
  • Mantenimiento periodontal cada 3-6 meses, según el riesgo de cada paciente, con limpieza profesional y refuerzo de higiene.
  • Control de factores que agravan la enfermedad, como el tabaco o una diabetes mal controlada.

Si en alguna revisión reaparece una zona activa, se interviene antes de que vuelva a progresar. Es el motivo por el que muchas periodontitis no se «curan» en sentido estricto, pero sí se controlan durante años sin que sigan avanzando.

Preguntas frecuentes sobre la enfermedad periodontal

¿La periodontitis tiene cura?

El hueso ya perdido no se recupera por completo, pero el tratamiento periodontal y el mantenimiento posterior permiten detener su progresión y conservar los dientes en la mayoría de los casos.

¿Duele el raspado y alisado radicular?

Se realiza con anestesia local, por lo que durante la sesión no se siente dolor. Después puede haber una molestia leve o moderada durante 24-48 horas, controlable con analgésicos habituales.

¿Es lo mismo que una limpieza dental normal?

No. La limpieza dental convencional actúa sobre la superficie visible del diente. El raspado y alisado radicular trabaja por debajo de la encía, dentro de las bolsas periodontales, y solo está indicado cuando ya hay enfermedad periodontal.

¿Cuántas sesiones hacen falta?

Depende de cuántas zonas estén afectadas. Lo habitual es dividir la boca en cuadrantes y tratarlos en dos o más citas, seguidas de una reevaluación a las pocas semanas.

¿Con qué frecuencia hay que hacer mantenimiento después del tratamiento?

Normalmente cada 3-6 meses, aunque el periodoncista ajusta el intervalo según el riesgo individual: control de placa, tabaco u otras enfermedades que puedan influir.

Si sospecha que puede tener enfermedad periodontal

Encías que sangran, se retraen o dientes que empiezan a moverse son señales para pedir una valoración personalizada, no para esperar. (Si el síntoma que le trae aquí es solo el sangrado al cepillarse, puede interesarle primero nuestro artículo sobre por qué sangran las encías.) En el Centro de Especialidades Odontológicas Cardenal Quiroga, en Ourense, nuestro equipo de periodoncia puede valorar en qué fase se encuentra y qué tratamiento corresponde en cada caso.

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